miércoles, 30 de noviembre de 2016

¿Cuáles son las ciudades más pobres de Estados Unidos?

Two people play a game of chess as they wait in line for an early Thanksgiving m

 LAS CIUDADES CON MAYOR ÍNDICE DE NECESITADOS. Las 10 ciudades con mayor población de necesitados son: Richmond, en el estado de Virginia; Birmingham en Alabama; Brownsvilles en Texas; Augusta, en Georgia; Jackson, en el estado de Misissippi; Nueva Orleans, en Luisiana; Memphis en Tennesse; Cleveland en Ohio; Atlanta en Georgia; y Detroit en el estado de Michigan.    Detroit posee el mayor ratio de pobreza tanto en niños como en adultos, además esta ciudad posee el mayor porcentaje d ...

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Desahuciada una familia con dos hijos de 10 y 3 años en Parla

Publicado: 29.11.2016 17:30 |Actualizado: 29.11.2016 18:04

http://www.publico.es/sociedad/desahuciada-familia-hijos-10-y.html

La PAH denuncia en el mismo edificio del que ha sido desalojada la familia existen seis viviendas vacías


Un activista antidesahucios abandona entre agentes de la policía el domicilio de Jose Antonio Rojas Marcos y Jessica Guabala de la Cruz, en Parla. REUTERS/Andrea Comas

PARLA (Madrid).- Una familia con dos hijos menores de edad, de 10 y 3 años, ha sido desahuciada este martes de su vivienda en Parla ante una fuerte presencia policial y cerca de un centenar de activistas de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca que se han movilizado para intentar paralizar el desalojo, aunque finalmente el lanzamiento se ha llevado a cabo.

Según la PAH, Yesica y su pareja Toño afrontaron un proceso de desahucio hace dos años, pero consiguieron saldar una deuda de 3.000 euros y paralizar el proceso, a pesar de lo cual su situación económica ha vuelto a empeorar y ahora, con una deuda de 2.000 euros, la empresa propietaria del edificio de viviendas, Lazora, ha decidido ejecutar al primer intento el desalojo en su piso de la avenida de los Planetas, 25.
Jose Antonio Rojas Marcos y y su esposa Jessica Guabala de la Cruz, tras haber sido desahuciados de su vivienda en la localidad madrileña de Parla. REUTERS/Andrea Comas
Jose Antonio Rojas Marcos y y su esposa Jessica Guabala de la Cruz, tras haber sido desahuciados de su vivienda en la localidad madrileña de Parla. REUTERS/Andrea Comas
Desde la Plataforma critican que se haya producido el desahucio a pesar de que la comisión judicial había pedido tres días de margen para poder retirar sus enseres y evitar que los niños volviesen del colegio y no pudieran entrar en su casa, al tiempo que han señalado que en el mismo edificio del que ha sido desalojada la familia existen seis viviendas vacías.

Finalmente el desalojo se ha llevado a cabo con la presencia de al menos una decena de agentes de Policía Nacional, si bien no se han producido altercados de relevancia con los manifestantes, que han intentado ponerse en contacto con el alcalde de Parla, Luis Martínez Hervás, para obtener una respuesta por parte de Servicios Sociales.
Jessica Guabala de la Cruz recibe el consuelo de una vecina tras ser desahuciada con su marido y sus dos hijos de su vivienda en Parla. REUTERS/Andrea Comas
Sin embargo fuentes municipales señalan que en Alcaldía no hay ninguna notificación de petición de reunión, pero que en cualquier caso conocen el caso de la familia y van a ponerse en contacto con ella para ofrecerles una alternativa habitacional urgente a través de Servicios Sociales, bien desde la Comunidad de Madrid o bien, si no fuera posible, sufragando algunas noches de hotel para evitar que los menores se queden en la calle.

Una cadena de errores causa la tragedia del avión del Chapecoense


 

¡Estaban condenados! La delegación del club de fútbol Chapecoense debió llegar el lunes en la tarde a Colombia procedente de Sao Paulo en un Airbus 320 fletado y por una desautorización de la autoridad aeronáutica brasileña tuvo que hacer escala en Santa Cruz de la Sierra (Bolivia) y embarcarse allí en un avión que, hoy se sabe, tiene una autonomía de vuelo limitada.
Allí comenzó la terrible cadena de errores que terminó con una tragedia aérea que costó la vida a 75 personas, a la que sobreviven seis y que ha enlutado especialmente al mundo del deporte y el periodismo.
Aviones del tipo Airbus 320, como el que no pudo finalmente contratar el Chapecoense para viajar hasta la ciudad colombiana de Medellín desde el aeropuerto de Guarulhos, en Sao Paulo, tienen una autonomía de vuelo de más de siete horas.
La Agencia de Aviación Civil (ANAC) de Brasil desautorizó la partida del Airbus de ese país para cumplir el trayecto directo hasta Medellín, lo que obligó a la delegación a utilizar un Plan B.
La misma aeronave los condujo hasta Santa Cruz de la Sierra para fletar una aeronave de la empresa de chárter Lamia (Línea Aérea Mérida Internacional de Aviación), una compañía anónima de capital venezolano nacida en 2009 en el estado de Mérida, aunque opera desde Bolivia.
Las leyes aeronáuticas establecen que los vuelos privados deben tener matrícula del país desde que se parte o al que se llega.
Horas después, partieron desde el Aeropuerto Internacional Viru Viru, de Santa Cruz.
La travesía duraría unas cuatro horas y la delegación debería llegar a su destino antes de la medianoche en el avión de la compañía LaMia, un RJ100 cuya fabricación británica data de los años 90 y que es llamado así en el ámbito aeronáutico por tratarse de un 'Regional Jet', es decir, un aparato diseñado para cubrir distancias cortas.
Su avión siniestrado estaba al mando del capitán Miguel Quiroga, dueño de la empresa de Charter, y el mismo que transportó hace 18 días a la selección argentina desde Belo Horizonte a Buenos Aires, tras jugar un partido de las eliminatorias para el Mundial Rusia 2018.
Este "Regional Jet" trasladó para jugar a domicilio partidos de la Copa Sudamericana al colombiano Atlético Nacional, el rival al que el Chapecoense ya no le podrá cumplir la cita en la final del torneo.
Expertos en seguridad aeroportuaria consultados por Efe, que hicieron todo este detallado relato, no se explican cómo esta aeronave fue empleada para cubrir la distancia de 2.265 kilómetros aproximadamente que separan a Santa Cruz de la Sierra y el aeropuerto José María Córdova de Medellín, situado en el vecino municipio de Rionegro.
Es casi la misma autonomía de vuelo que tienen los RJ, como el siniestrado hacia las 22.00 hora local del lunes (00.00 del martes en Uruguay) a pocos kilómetros de su destino, en el cerro El Gordo.
Las fuentes consultadas coinciden en recordar que hace unos 20 años aviones como estos fueron devueltos a su fabricante por la extinta compañía aérea SAM (Sociedad Aeronáutica de Medellín).
Por entonces, los directivos de SAM, que en 2010 se fusionó con Avianca, argumentaron que eran de bajo rendimiento, pues apenas llegaban a Aruba y Curazao, y no tenían capacidad de ir hasta Miami.
"Los protocolos de seguridad aeronáutica plantean que una aeronave debe tener suficiente combustible para llegar a su destino, pero también, para experimentar una espera eventual y, además, para ir a aeródromos alternos, en caso de presentarse una emergencia", declaró a Efe un directivo de la Aeronáutica Civil de Colombia.
Otro eslabón de la cadena de errores que terminó por condenar a la muerte a siete de los nueve tripulantes y a 68 de los 72 pasajeros del avión de Lamia de matrícula CP2933 no ha sido divulgado aún por la Aerocivil.
A la misma hora en que se aproximaba a su destino, se presentó una emergencia en el aeropuerto de Rionegro.
Un avión Airbus 320, el mismo que fue negado a los brasileños para cumplir su cita con el Atlético Nacional en el partido de ida de la final de la Copa Sudamericana, recibió prioridad para aterrizar por evidenciar una fuga de combustible.
La nave de la aerolínea Viva Colombia venía procedente de Panamá y logró sortear sin más problemas su incidente.
Entretanto, el RJ85 de Lamia, que llegaba con el combustible justo, quedó incorporado en espera, un estado en el que la aeronave se mueve en un radio definido hasta recibir la orden de aterrizar o trasladarse a un aeródromo cercano.
Los especialistas que han iniciado las investigaciones sugieren que el piloto del avión boliviano también debió informar de inmediato a la torre de control de su situación, un procedimiento que se conoce como "solicitar vectores", es decir, pedir la ruta más rápida para aterrizar en el aeropuerto de destino.
Al desconocimiento de la situación por parte de los controladores, que nunca recibieron la declaración de emergencia, siguió el desconcierto absoluto.
Sin combustible, se generaron los problemas eléctricos, porque se apagaron los generadores.
Esto explica por qué no explotó el aparato al desplomarse en el agreste cerro El Gordo. Hernán De Ruiz/EFE