miércoles, 31 de mayo de 2017

La sequía actual en Galicia, que ya dura cinco meses, es la más persistente desde el 2011

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Aemet no espera cambios en cuanto a las precipitaciones ni en las reservas hidrológicas gallegas debido a la inminente llegada de la estación estival





 
REDACCIÓN / LA VOZ 
La memoria es muchas veces demasiado selectiva. Y pocos ya recuerdan que entre el 2011 y el 2012 Galicia vivió un período de ausencia de lluvia que duró catorce meses. Al igual que el actual, también se inició en los meses de invierno, concretamente en noviembre del 2011 y duró todo el año siguiente hasta el mes de diciembre. Según los datos que maneja la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), fue precisamente en febrero y marzo del 2012 cuando se dieron los episodios de mayor déficit de lluvia con respecto a la media. Mientras que en la actual sequía abril ha sido el mes más seco en 35 años.
Los efectos de la ausencia de lluvias también se notaron hace seis años en el campo gallego. El déficit de agua afectó, además de al caudal de los ríos, al cultivo de pimientos, que tuvo que retrasar su plantación, y puso en peligro la cosecha de albariño. También se redujo en un 50 % el forraje para alimentar al ganado. E incluso se constataron menos capturas de lamprea por el bajo nivel fluvial. La alarma ya había saltado durante el verano, cuando Vigo y Baiona tuvieron serios problemas de abastecimiento.
Esta última situación todavía no se ha dado en la actualidad, y la Xunta garantiza el abastecimiento a las poblaciones, pero en otras muchas estampas esta sequía recuerda a la de entonces. Las imágenes de los ríos y los embalses en índices muy bajos rememora los episodios vividos hace seis años. Al igual que los problemas en el campo.
Galicia acumula cinco meses en situación de prealerta por sequía, pero la ausencia de lluvia se empezó a constatar en noviembre del año pasado, cuando deberían comenzar las primeras precipitaciones después de un verano extremadamente seco y con elevadas temperaturas. La inminente llegada del verano juega en contra y hace presagiar que poco lloverá en Galicia hasta el próximo otoño: «Junio ya está aquí y con ello el verano. Las decisiones sobre si va a persistir la prealerta por sequía en los próximos meses se toman desde la Xunta. Lo que sí podemos decir es que no se esperan cambios en cuanto a las precipitaciones ni en las reservas hidrológicas», comenta Francisco Infante, delegado territorial de Aemet en Galicia.
Todos los expertos coinciden en afirmar que las sequías vienen para quedarse y que debemos mentalizarnos de que es un fenómeno que se dará cada vez con más frecuencia en Galicia. En esta situación el cambio climático tiene mucho que ver: «En el tema de la sequía es un factor que cada vez está adquiriendo más peso. La península ibérica es una zona en la que se dan períodos de sequía, más o menos largos. En Galicia serán en menor medida, no son muy intensos, pero también se dan», comenta Infante sobre el hecho de que no llueva en la comunidad.
La particularidad de estos dos últimos períodos de sequía -el actual y el del 2012- es que se dan en invierno y después de veranos muy secos. El SPI (índice de precipitaciones estandarizado, en sus siglas en inglés) comenzó a caer en la primavera del 2011 y en noviembre quedó ya por debajo de -1, cuando la sequía pasó de ser moderada a severa. Llegó incluso a alcanzar -2,2, lo que significa un grado extremo, rozando mínimos históricos, ya que el índice solo fue inferior en 1953, cuando Galicia también sufrió una sequía muy prolongada.
Ahora, la situación no ha llegado al valor extremo, pero sí se ha quedado por debajo de -1 el pasado diciembre, por lo que se puede decir que el nivel es severo.

Abril, el más seco desde 1982

El pasado mes de abril fue el más seco en 35 años, desde 1982, y llovió un 83 % menos de lo que es habitual. Según el informe climatológico mensual de MeteoGalicia, la media gallega fue de 22 litros por metro cuadrado, cuando lo normal son 120. Y tan solo llovió dos días de forma generalizada en toda Galicia. Curiosamente fueron el primero y el último día del mes. En las comarcas de Viana y Valdeorras fue donde menos llovió, al recogerse valores inferiores a los 10 litros. Y en la sierra de O Xistral y en la comarca de Sar e interior de Lugo, donde más precipitaciones hubo. Se registraron entre 45 y 50 litros por metro cuadrado en esos puntos. Según datos de Aemet, en Vigo, Pontevedra y Lugo este abril fue el más seco desde que hay registros, mientras que en Santiago fue el mes con menos lluvia desde 1967. En A Coruña y Ourense, desde 1982. 

El embalse de abastecimiento de Vilagarcía está al 55 %, y el resto, casi al 100 %

Las lluvias de mayo han mejorado ligeramente la situación de los embalses gallegos, aunque todavía no son suficientes para que se alcancen niveles normales, sobre todo, por el caudal de los ríos. En la demarcación Galicia Costa, los embalses se encuentran al 77 %, cuando el año pasado estaban al 91 %. Los que abastecen a Vigo, Ferrol, Baiona, Pontevedra y Abegondo se encuentran prácticamente al 100 % de ocupación, mientras que A Coruña está al 90 % y Vilagarcía al 55 %.  

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