miércoles, 22 de febrero de 2017

La otra cara de la realidad: Obama es el presidente que más ha deportado en 30 años

http://www.lainformacion.com/mundo/realidad-Obama-presidente-deportado-anos-mas_0_1001601617.html



La otra cara de la realidad: Obama es presidente que más ha deportado en 30 años
La otra cara de la realidad: Obama es presidente que más ha deportado en 30 años

Trump no es un político, no sabe lo que es la diplomacia y suele comportarse como un 'bocazas'. Cierto. También lo es que no es el primer presidente que construye un muro en la frontera con México (lo empezó Bill Clinton, y lo continuaron todos los presidentes). Y no es el primero que ha puesto en el punto de mira a los indocumentados. Sí parece ser el primero que cumple sus promesas de campaña,. aunque no gusten.
Ojo, Obama, ostenta el récord de ser el presidente con más deportaciones en los últimos 30 años en EEUU: según las estadísticas que se escojan oscilan entre 2 y 2,8 millones en los últimos años. Y no todos los indocumentados expulsados tenían antecedentes.
Cierto es que Trump dijo en campaña que podría deportar a 11 millones de personas. Eso sí sería un récord absoluto, pero más tarde matizó y habló de entre dos y tres. Y esas cifras son las que se han manejado en los ocho años de Obama.
Según datos publicados por el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), entre los años fiscales 2009 y 2015, el número de deportados fue de 2,571,860. Y, durante los 10 primeros meses del año fiscal 2016 (al 30 de julio), la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) contabilizó 196,497.
La suma de ambas cantidades da como resultado 2,768,357, cifra a la que habría que añadirle los deportados entre el 1 de agosto y el 20 de enero de 2017.
Durante los gobiernos de Obama la población indocumentada se ha mantenido casi estática, promediando los 11.3 millones de inmigrantes sin papeles, según datos del DHS y del Centro de Investigaciones Pew.
Si atendemos a los datos facilitados por la Secretaria de Gobernación (Segob), las deportaciones en los cuatro años del primer periodo del gobierno de Barack Obama (2009-2012) fueron los siguientes: En 2009, 601,356. En 2010, un total de 469,268. En 2011, 405,457 y en 2012, 369,492. En total 1. 845,573.
En el segundo periodo (2013-2016) las deportaciones se dieron de la siguiente forma: 2013, 332,865; 2014, 243,196; 2015, 207,398 y 2016, 204,817. El total 988,276. El experto en la materia Jorge Cancino, de Univision, desvela las claves de la política migratoria de Trump.

Obama es el presidente que más ha deportado. George Bush padre, el que menos en los últimos 30 años

Fue en 2014 cuando, por primera vez, Barack Obama fue calificado como'deporter in chief'—deportador en jefe— por el Consejo Nacional de la Raza, una organización estadounidense que defiende los derechos civiles de los latinos.
El presidente que menos inmigrantes deportó en los últimos 30 años fue George H. W. Bush, que gobernó entre 1989 y 1993. Durante su mandato solo se llevaron a cabo 141.316 deportaciones, cuando la población de indocumentados varió entre los 2 y los 4.1 millones.
Bajo el mandato del presidente Ronald Reagan (1981-1989), las deportaciones fueron 168,364, cuando la población de indocumentados llegó a más de 3 millones.
Cuando Bill Clinton llegó a la Casa Blanca en 1993, la población indocumentada era de unos 4.9 millones aproximadamente. El total de deportaciones del gobierno de Clinton fue de 869.646.
Durante su gobierno Bush llevó a cabo 2.116,690. Durante su gobierno la población indocumentada creció 31%, de 9.3 millones a 11.3 millones.
Según el Servicio Estadounidense de Inmigración y Control de Aduanas (ICE),el 59% de los expulsados de la era Obama tenía antecedentes criminales y sus países de origen eran fundamentalmente cinco: México, Guatemala, Honduras, El Salvador y República Dominicana.
No hay que olvida otro dato que nos puede hacer pensar. Las órdenes de deportación de la Europa de los 28 desde el 2008 hasta el 2015 en la UE de los 28 ha sido de 4.146.925. 

Si quieres culpar a alguien por el muro fronterizo con México, empieza por Clinton y Bush




Si quieres culpar a alguien por el muro fronterizo con México, empieza por Clinton y Bush










https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/trump-quiere-empezar-ya-el-muro-con-mexico-lo-va-a-tener-facil-lleva-existiendo-desde-los-90
25 Enero 2017
La administración Trump ya ha comenzado. Y lo ha hecho a pleno rendimiento: primero retirando fondos para las asociaciones que informen sobre el aborto o lo promuevan activamente; segundo, resucitando dos proyectos de oleoductos paralizados por Barack Obama; y tercero, hoy mismo, firmando la orden que autoriza el inicio de la construcción del muro con México. Su principal eslogan de campaña.
La medida ha causado tanta conmoción como el anuncio original, hace ya año y medio, pero en el plano práctico quizá no sea tan relevante. Por un motivo: el muro que quiere construir Donald Trump ya existe.
Pese a lo extravagante de sus formas, el muro de Trump lleva en funcionamiento desde mediados de los '90, cuando la administración de Clinton no sólo autorizó la construcción de pequeñas porciones del mismo a lo largo de la frontera sino que desarrolló la dura legislación anti-inmigración que, más tarde, Bush y Obama aplicaron. Fue de la mano del primero, en 2006, cuando el grueso del muro se edificó.
patrullanAgentes fronterizos de Estados Unidos patrullan la valla fronteriza con México cerca de Nogales, en 2010. (U.S. Army/Jim Greenhill/Flickr)
Hoy, cinco días después de la toma de posesión de Trump como presidente, casi un tercio de la frontera total entre México y Estados Unidos, cuenta con alguna suerte de control fronterizo físico o valla limítrofe (en algunos casos doble, como exigía la legislación inicial aprobada por el Congreso en 2006). Un muro que, si bien no está hecho de cemento, sí representa un duro obstáculo para aquellos mexicanos que deseen cruzar la frontera y que ha truncado las tradiciones relaciones sociales y económicas entre poblaciones limítrofes.

Los inicios: Clinton y la guerra contra las drogas

En 1996, la historia de una separación ya era familiar para muchas de las poblaciones unidas físicamente por sus lazos económicos y sociales y separadas sobre el mapa por la división estatal entre México y Estados Unidos.
Fue el caso, por ejemplo, de Ejido Jacume y Jacomba, dos pequeñas localidades a un lado y a otro de la frontera, casi abandonadas, que se vieron privadas del tradicional trasiego de gente y productos cuando en 1996 una valla de metal, diseñada para frenar el intenso tráfico de sustancias ilegales transfronterizo, puso fin a una unión física separada en el papel. Varios años antes, la primera gran pieza del muro había sido construida en San Diego o Nogales.
A mediados de los noventa el tráfico de drogas y los índices de criminalidad de Estados Unidos forzaron a la administración Clinton a recrudecer los controles: la posibilidad de que la inmigración se disparara como consecuencia de los acuerdos de libre comercio entre ambos países (el mismo NAFTA que ahora Trump quiere tumbar), provocó que EEUU optara por recrudecer la política fronteriza. Se construirían vallas y se redoblaría la vigilancia.
Nogales 1899Nogales a principios del siglo XX. A la izquierda, México. A la derecha, Estados Unidos. Sin valla. (Wikipedia)
Nogales Arizona 1910 1920La frontera de Nogales, vista de cerca a principios de siglo. Dos soldados custodian cada lado, carente de valla. (Wikipedia)
El resultado fue Nogales, dos ciudades gemelas de idéntico nombre que históricamente habían caído a ambos lados de la frontera. Pero la ciudad era un todo económico y social, con numerosos lazos comunitarios y personas trabajando en un lado de la frontera y viviendo en el otro. Sucedió lo mismo en otras urbes como Tecate, Campo Andrade o Naco.
La construcción de los muros, en los noventa, buscaba frenar el intenso tráfico de drogas. La consecuencia natural, como este reportaje del New York Times refleja, fue una valla de varios metros de altura hecha de metal, y no de cemento. Pero la realidad era que donde antaño no había barreras, ahora sí. La creciente inmigración, alimentada por las políticas económicas de ambos países, recrudeció el discurso de Clinton y aumentó en un 50%, inicialmente, los controles fronterizos. Sentó precedente.

2006 y la construcción de 900 kilómetros

A la altura de 2006 y tras el recrudecimiento de la seguridad interna a consecuencia del 11S, la administración Bush optó por tomar un tono más duro con la inmigración ilegal. Y con objeto de aumentar la sensación de protección frente a amenazas externas, el gobierno estadounidense proyectó la construcción de una larguísima valla fronteriza que se extendería a lo largo de 1,125 kilómetros de frontera.
El proyecto de ley fue aprobado por el Congreso estadounidense, controlado por los republicanos pero apoyado por una gran parte de representantes demócratas, en 2006. Más tarde, la Secure Fence Act fue llevada al Senado, donde también se aprobó con mayoría absoluta (con el apoyo de muchos senadores demócratas, entre ellos Hillary Clinton, partidaria de controles fronterizos fuertes).
La construcción de la valla, hecha de acero y no de cemento armado, como propone Trump, se complementó con otras políticas duras en materia fronteriza. Desde 1992, por ejemplo, se ha quintuplicado el número de agentes (de 4.000 a 21.000, haciendo del departamento de fronteras el más numeroso de las fuerzas del orden del país, con 60.000 trabajadores), y su presupuesto se ha multiplicado, pasando de 1.500 millones de dólares a 19.000 millones en 2016.
dfdObreros colocando paneles de la valla fronteriza en 2006.
Como se explica en este extenso artículo, las consecuencias han sido variadas. Por un lado, el número de personas tratando de pasar ilegalmente a Estados Unidos ha descendido. Por otro, han muerto más: desde el 2000, la policía fronteriza ha encontrado más de 6.000 cadáveres a lo largo de la frontera. El motivo es simple: al no poder cruzar por zonas urbanas y abastecidas, muchos inmigrantes o traficantes optan por zonas remotas, no valladas, pero extremas a nivel geográfico, como el desierto de Sonora.
La estrategia, bautizada como "Prevention Through Deterrence", se vale tanto de las barreras físicas construidas entre ambos países como de las propias barreras geográficas de la región, empujando a los potenciales migrantes a extremos lejanos de los centros humanos. De forma paralela, se han aplicado políticas de tolerancia cero con quienes son capturados (provocando un repunte de los ya persistentes problemas de población carcelaria en Estados Unidos) y se ha deportado (bajo Obama) a cada vez más migrantes.
El resultado es la denuncia de una crisis humanitaria en la frontera por diversas asociaciones, y la subversión, a menudo en contra de los núcleos de población estadounidenses (como Laredo), de las relaciones sociales o familiares en la región. Y todo ello bajo Clinton, Bush y Obama, antes de Trump.

Lo que Trump puede cambiar ahora

De modo que cuando Trump hablaba de construir su muro, su "bello" muro de cemento armado, lo hacía sobre la base de un paisaje que, como recopilaba National Geographic en esta fotogalería de la frontera, lucía así:
muroImagen: Wonderlane.
Como se explica aquí, Trump quiere hacerlo más robusto, más alto, y sin discontinuidades a lo largo de toda la frontera. Es decir, completar los dos tercios restantes, a menudo lugares bastante alejados de la civilización que requerirían de la construcción de nuevas infraestructuras sólo para llegar allí. Es un proyecto muy caro (que podría ascender a los 25.000 millones de dólares) y que dispararía las ya elevadas tasas de mantenimiento del actual muro, sin contar otros efectos económicos paralelos.
Pero ante todo, Trump agitaba la división étnica y la sensación de inseguridad de muchos ciudadanos estadounidenses. Y pese a lo megalómano del proyecto, que sí hará, sólo pisaba terreno moldeado con anterioridad por sus predecesores. El muro (valla) entre México y Estados Unidos lleva existiendo durante muchos años, y la decisión de construir uno nuevo por parte de Trump no es más que, en realidad, la actualización (más alto, más duro) del viejo.

Los 44 presidentes previos a Trump no fueron santos. Estas fueron algunas de sus peores acciones


https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/los-44-presidentes-previos-a-trump-no-fueron-santos-estas-fueron-algunas-de-sus-peores-acciones








Donald Trump es un presidente inusual. No sólo por sus sospechosos vínculos con Rusia ni por su largo historial de declaraciones misóginas y racistas, sino por la forma poco ortodoxa, y bastante alejada de la elegancia política o el mero saber estar frente a otros seres humanos, mediante la que ejerce su presidencia. Para muchos representa el punto más bajo de la política estadounidense: el país no podría caer más bajo.


Y si bien hay motivos para creer que Trump es un presidente peligroso y, a juzgar por los análisis de algunos especialistas en la materia, ligeramente fuera de sus cabales, es cierto que ninguno de sus predecesores fueron santos. Es la idea que ha tratado de transmitir el periodista de Mother Jones Shane Bauer en esta cadena de tuits: Trump puede ser un presidente nocivo, pero la historia de Estados Unidos está repleta de ellos.
Remember when Woodrow Wilson saw the first film shown in the White House and it was the KKK's “Birth of A Nation?”
O al menos, de actos que describen a presidentes crueles, racistas, con maneras genocidas, belicistas, sexistas o hipócritas, en el mejor de los casos. Su idea es la de otorgar cierto contexto a la intranquilidad de la mayor parte de análisis que rotan en torno a Trump: el nuevo presidente tiene ideas y ha dicho y hecho cosas censurables, pero ninguna de ellas entra en el epígrafe de "lo peor de lo peor de la historia de EEUU" (aunque hoy lo parezca).
Puede que lo consiga a corto plazo o puede que no. El carácter volcánico y bocazas de Trump no debe ocultar que antes que él, sus predecesores realizaron actos igual o más terribles que los que él ha anunciado. Y que él y la cultura política del país que preside también son herencia de sus acciones.
Algunos ejemplos:

Andrew Jackson forzó el exilio forzoso de 15.000 indios, provocando la muerte de 5.000

Trail
Una de las primeras decisiones de Trump al entrar en la Casa Blanca fue la de colgar un retrato de Andrew Jackson. Sabia elección y sabio referente: Jackson es el responsable último de la Indian Removal Act, una ley destinada a provocar el exilio forzoso de 15.000 cherokees en el sur, caminando a lo largo de más de 1.500 kilómetros. El proyecto se saldó con 5.000 indios muertos. El gobierno se quedó con sus tierras.

Harry Truman ordenó el lanzamiento de dos bombas nucleares que mataron a 170.000 personas

Hecho conocido: cuando Truman tuvo ante sí la decisión de bombardear o no bombardear Hiroshima y Nagasaki con bombas atómicas, optó por lo primero. El resultado: entre 170.000 y 240.000 japoneses muertos, en el bombardeo más letal de la historia. Truman, como explica Gabriel Jakcson, pudo haber optado por mostrar a una pequeña delegación japonesa la fuerza destructiva de Fat Boy en algún punto remoto del Pacífico.
No lo hizo, y para él y otros historiadores, fue un crimen de guerra.

Franklin D. Roosevelt internó a miles de descendientes de japoneses en campos de concentración

Pese a que el segundo Roosevelt fue elegido cuatro veces como presidente y es considerado ampliamente como el más dotado y brillante de la historia del país, tiene algunos puntos negros en su historial. El principal, el internamiento forzoso de miles de americano-japoneses en puntos remotos del desierto interior. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gobierno temía la oposición interna de los descendientes de japoneses. Pese a ser ciudadanos de pleno derecho, fueron arrastrados como prisioneros de guerra.
El 62% de los prisioneros de aquellos campos eran estadounidenses, no soldados o ciudadanos japoneses. La historia tiene resonancias familiares hoy, cuando otro presidente señala a otros ciudadanos estadounidenses por sus ancestros.

Casi todos los padres fundadores de Estados Unidos poseyeron esclavos

Slaves
Es otro hecho célebre y no lo suficientemente ponderado de los padres fundadores: fueron esclavistas. Thomas Jefferson en solitario contaba con más de doscientos. Tanto George Washington como su mujer poseyeron más de un centenar amplio de esclavos, que les sirvieron durante toda la vida. El presidente legó los suyos a su mujer a su muerte, y esta los liberó, pero mantuvo los de su propiedad también hasta su muerte.
Otros padres fundadores hicieron lo propio.

Nixon trató de encubrir una brutal matanza en Vietnam cometida por tropas americanas

Richardo Nixon no es el más popular de los presidentes estadounidenses. Pero entre su muy amplio historial de corruptelas y acciones bélicas de dudoso talante moral, Nixon guarda una especialmente deleznable: el encubrimiento de la matanza de My Lai, en la que una compañía estadounidense acabó con la vida de entre 347 y 500 civiles desarmados. La administración Nixon trató de encubrirlo, pero terminó saliendo a la luz.
Sólo uno de los asesinos fue procesado y apresado por un tribunal militar, pero jamás cumplió su condena. El episodio es el más oscuro de la historia militar de Estados Unidos del siglo XX junto a la matanza de No Gun Ri.

Woodrow Wilson era un racista reconocido que proyectaba películas del KKK en la Casa Blanca

Wilson no sólo tiene en su haber el desastroso panorama geopolítico de post-Primera Guerra Mundial en Europa, sino también un largo historial de acciones y comentarios racistas. Racistas incluso para su época, como explican aquíresegregó el gobierno federal, defendió la Causa Perdida de los confederados (en esencia, una justificación disimulada de la esclavitud) y otorgó a The Birth of a Nation, una película apologeta del KKK y del supremacismo blanco, el honor de ser la primera proyectada en la Casa Blanca.
Todo un partido.

George W. Bush mintió sobre las armas de destrucción de Irak para invadir el país

Marines
Una reciente: George W. Bush y su administración se valieron de informes falsos y de mentiras de las que eran conscientes para promover la invasión ilegal, no sancionada por las Naciones Unidas, de Irak. Años después, Bush tendría que reconocer que no había tales armas de destrucción masivas en poder de Saddam Hussein, e Irak se ha convertido en un estado fallido cuyo caos ha favorecido el surgimiento del Estado Islámico.
Bush también aprobó la Patriot Act que permite el espionaje de ciudadanos estadounidenses y aprobó métodos de tortura tanto en prisiones lejos de Estados Unidos, como Abu Ghraib, como en Guantánamo.

Barack Obama aprobó la utilización de drones Oriente Medio ignorando las bajas civiles

Otra reciente: el programa de utilización de drones de Barack Obama lejos de Estados Unidos, en países como Yemen o Pakistán, ha provocado la muerte de un número indeterminado de civiles. A nivel oficial, la administración de Obama afirma haber matado accidentalmente a 116 personas (suficientes, por otro lado, para censurar sus actos), pero las cifras podrían ser bastante más altas. Según otros informes, entre 2009 y 2015 los drones estadounidenses podrían haber matado hasta 474 civiles.

Theodore Roosevelt manifestó ideas racistas basadas en el darwinismo social

El primero de los Roosevelt también es muy apreciado en la historia política de Estados Unidos, tanto por su carácter de hombre heroico como por su temperamento y aprecio por la naturaleza. Sin embargo, Roosevelt tenía su lado oscuro: era un reconocido racista que aplicaba las ideas del darwinismo social a su análisis del estado del mundo, tanto a la hora de referirse a los países africanos como ante los indios americanos.
Roosevelt seguía los pasos del mundo civilizado en un modelo de pensamiento que favoreció tanto el colonialismo como la expulsión de los nativos americanos de las tierras que habían poseído durante siglos.

James Monroe prefirió crear un país en África para los negros antes que luchar contra la esclavitud

Liberia
Apoyo fundamental de la American Colonization Society, un grupo decimonónico repleto de hombres blancos que se arrogó el derecho a decidir el futuro de los afro-americanos, James Monroe capturó un pedazo de tierra africana y decidió que aquella sería la futura nación de la población negra estadounidense. El país se llama hoy Liberia y, además de representar un foco permanente de inestabilidad y pobreza, también es el legado de un presidente que prefirió exiliar a los negros antes que luchar por sus derechos.

Monroe y los defensores de las visiones colonialistas de EEUU, de la Doctrina Monroe, creían que era imposible luchar por los derechos de los afroamericanos en Estados Unidos, y que era preferible que buscaran su futuro fuera.

Ordenan la apertura de juicio oral contra Blesa por los sobresueldos de Caja Madrid


El juzgado número 45 de Madrid sienta en el banquillo al expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, y a su mano derecha en la entidad crediticia, Ildefonso Sánchez Barcoj, por un delito de administración desleal continuado. Anticorrupción pide cuatro años de cárcel para cada uno por incrementar de forma irregular en 8.5 millones de euros los sueldos de nueve directivos entre 2008 y 2010, “desobedeciendo” al consejo de administración de entidad

El expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa, a su llegada a la sede de la Audiencia Nacional en San Fernando de Henares / 
La titular del juzgado número 45 de Madrid ha dictado el auto de apertura de juicio oral contra el expresidente de Caja Madrid, Miguel Blesa, y su director financiero en la entidad, Ildefonso Sánchez Barcoj, por el incremento irregular de sueldos, indemnizaciones y planes de pensiones supuestamente fraudulentos en Caja Madrid durante la época de Blesa como presidente.
La juez considera que existen indicios sólidos para sentar a Blesa y Barcoj en el banquillo después del informe de la Fiscalía Anticorrupción, que considera a ambos responsables del fraude y les atribuye un delito de administración desleal continuado, por el que reclama para cada uno cuatro años de prisión y 8.5 millones de euros en responsabilidades civiles de forma solidaria, que deberán ingresar en la cuenta que establezca Bankia o el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB).
El FROB advirtió el 30 de diciembre de 2014 las supuestas irregularidades, después de encargar una auditoría forense a la empresa Price Waterhouse Coopers. Tras una instrucción que ha durado casi dos años, el juzgado ha constatado que Miguel Blesa incrementó el sueldo de nueve directivos de Caja Madrid un 16% en 2008 de manera arbitraria, y “desobedeciendo” al consejo de administración de la caja, que había acordado un aumento del 4.5%, que en cualquier caso debía ser respaldado por la Comisión de Retribuciones.
Blesa, según las investigaciones, no solo incrementó los salarios cuatro veces más de lo pactado, sino que ni siquiera informó a la Comisión de Retribuciones. El juzgado, de acuerdo con Anticorrupción, concluye que Miguel Blesa y el resto del comité de dirección de Caja Madrid percibieron entre 2008 y 2010 un total de 8.5 millones de euros de forma "irregular" mediante incrementos de sueldos fijos y variables anómalos, deducciones fiscales fraudulentas que repercutieron en la caja cuando eran computables a los directivos, e indemnizaciones por despido.
El juzgado sostiene que Blesa e Ildefonso Sánchez Barcoj son los culpables del pago irregular de estos 8.5 millones porque el consejo de administración les responsabilizó de individualizar las retribuciones. También consta el "conocimiento y consentimiento" de ambos en el modo de fijación de la retribución variable de los altos directivos; del exceso de aportaciones al plan de pensiones como "gratificación extraordinaria", y de los "pagos indebidos en relación con el cese" de su secretario.
En este sentido, el juzgado destaca los 2.890.000 percibidos por su secretario y hombre de confianza en la caja, Enrique de la Torre, al cesar en Caja Madrid. Por ello, considera al exsecretario partícipe a título lucrativo y propone que devuelva ese dinero. Si De La Torre ejecuta el pago, Miguel Blesa e Ildefonso Sánchez Barcoj verán aminorada su responsabilidad civil en idéntica cantidad.
La Audiencia Provincial de Madrid será la encargada ahora de señalar la fecha para la celebración del juicio oral, en cuanto resuelva el recurso presentado por los acusados contra el auto de procesamiento. El de los sobresueldos de Caja Madrid será el segundo juicio en el que Blesa tendrá que sentarse en el banquillo tras el de las tarjetas black. Este último ya está visto para sentencia y en este caso, Anticorrupción le pide 6 años de cárcel por instaurar las tarjetas opacas en una actitud de “pillaje y rapiña” según el fiscal Alejandro Luzón, además de “depredadora” y “perversa”.